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La sede de la Diputación de A Coruña ilumina su fachada de color morado para conmemorar el Día Mundial de la Fibriomialgia y del Síndrome de la Fatiga Crónica. La diputada de Igualdad y Servicios Sociales, Ánxela Franco, defendió en su intervención en el acto organizado por ACOFIFA un mayor compromiso en la visibilización y atención a las personas que padecen la dolencia.

El día 12 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Fibromialgia y del Síndrome de la Fatiga Crónica, una efeméride instituída en el año 1993 con el objetivo fundamental de informar y sensibilizar a la población sobre estos trastornos y las necesidades de las personas que los padecen y sus familiares.

En 1992 fue reconocida como enfermedad por la Organización Mundial de la Salud (OMS) mas, segundo destacó la diputada de Servicios Sociales, Ánxela Franco, en su intervención en el acto conmemorativo que se desarrolló en el Obelisco, existen aún una deuda de reconocimiento y atención a una dolencia que afecta un 3% de la población, de manera especial a las mujeres.

Suponen, segundo recordó, un 6% de consultas en la atención primaria y un 18% en especialidades como la reumatología. «Por lo tanto parece lógico dotar de medios personales y económicos suficientes la sanidad pública algo que como observamos no es una prioridad para la Xunta de Galicia que recorta y precariza», señaló en su intervención.

Destacó, en este sentido, el papel de entidades como ACOFIFA «que por suerte suplen con muchísimo trabajo, obstáculos y voluntarismo» lo que debería hacerse desde la sanidad pública en la que valoró el esfuerzo de las personas trabajadoras «que la están defiendo día a día, pidiendo sin descanso recursos para atender entre otras dolencias como esta tan invisibilizadas y poco entendidas como esta».

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