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El ayuntamiento de Frades informa de la reapertura a la circulación de vehículos del puente sobre el Río Maruzo, una vez finalizadas las obras de construcción de una nueva puente que sustituye a la anterior, que presentaba roturas en la zona de contacto con el agua. El alcalde de Frades, Roberto Rey Martínez, -en la imagen- explica que «acabamos de recibir as obras executadas pola Consellería do Medio Rural, a quen agradecemos a súa colaboración pois sen ela non poderíamos ter asumido este arranxo, polo que dende hoxe -por el viernes- a ponte sobre o río Maruzo volve estar aberta á circulación”.

El puente sobre el río Maruzo constaba de un tubo de acero que presentaba roturas en la zona de contacto con el agua, agravadas durante las riadas del año 2017, lo que hacía preciso sustituirla para garantizar la seguridad de los usuarios que emplean esta carretera. «Pedimos axudas tanto á Xunta como á Deputación», explica Roberto Rey, quien destaca que «finalmente foi a Consellería do Medio Rural quen incluíu esta obra no Plan de Infraestruturas Rurais 2017 e achegou os máis de 82.000 euros precisos para construír a nova ponte».

Asimismo, Rey Martínez reitera las disculpas del ayuntamiento de Frades por las molestias causadas al vecindario durante los tres meses que duraron los trabajos de derribo del antiguo puente y construcción del nueva, «especialmente á veciñanza de Augasantas, que non puido acceder á súa aldea dende Vitre, pero tratábase dunha actuación moi necesaria para garantir a seguridade viaria de todas as persoas que transitan por esta vía».

Obras

Las obras de construcción del nuevo puente sobre el río Maruzo, en la localidad de Augasantas, parroquia de Céltigos, Frades, fueron adjudicadas por Medio Rural a Tragsa por un importe de 82.262,73 euros. Unos trabajos que comenzaron en octubre de 2018 y que cumplieron con los tres meses del plazo de ejecución previsto.

El paso sobre el río Maruzo estaba resuelto mediante un tubo de drenaje en acero que presentaba roturas en la zona de contacto con el agua. Las obras consistieron en el relevo de este tubo por un marco prefabricado de hormigón armado de 5×4,5 metros y con un ancho de tablero de 8 metros, acompañado por piedra de granito. Una estructura que cuenta con cinco metros más de ancho que el puente anterior, lo que aumenta la seguridad viaria y peatonal.

A mayores, se reafirmó la carretera con triple tratamiento asfáltico y se colocó una barandilla metálica. Como la actuación tuvo lugar en una zona con especiales valores naturales, ya que afecta parcialmente al LIC Río Tambre, el proyecto incluyó la regeneración paisajística del entorno del puente y la plantación de especies autóctonas.

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