Compartir
Publicidad

El presidente del Parlamento de Galicia, Miguel Ángel Santalices Vieira, ejerció hoy como delegado regio en la Ofrenda de la Traslación, una ceremonia que se celebra desde 1646 y que, en esta ocasión, motivada por las obras de restauración de la Catedral de Santiago, se celebró en la Iglesia de San Francisco. En su invocación al Apóstol Santiago, Santalices reivindicó la «política con maiúsculas, a que busca o acordo e responde e soluciona con intelixencia os problemas dos cidadáns; reivindicamos a política e os políticos que respectan o Estado de dereito e a separación de poderes consagrada pola carta magna aprobada por unha inmensa maioría de españois».

Abogó por una política que procure construir un futuro de oportunidades en lugar de intentar destruir al contrincante. «Que a estabilidade política e o benestar das persoas se antepoña –dijo- agora e para sempre, ao tacticismo e os cálculos electoralistas».

Compromiso xacobeo de la monarquía española

El titular del Legislativo gallego agradeció poder representar al Rey en esta ceremonia que que aúna «tradición, vocación e sentimento» y recordó el «firme compromiso xacobeo» de la monarquía española. Deseó «salud e larga vida» al rey Felipe VI y a su familia, «para afrontar con sabeduría e acerto os altos cometidos que ten encomendados á fronte da Xefatura do Estado».

El delegado regio hizo votos para materializar un «clima propicio para o emprego e o benestar social, de maneira que as familias, nas súas diferentes tipoloxías, podan desenvolver o seu propio proxecto de vida». Insistió en que «blindar o estado de benestar» constituye una necesidad apremiante, «pero tamén unha obriga moral para cantos somos partícipes do seu deseño e administración».

En su intervención, en la que empleó el gallego y el castellano, Santalices Vieira animó a «escuchar e interpretar correctamente» a la juventud, al tiempo que puso en valor la experiencia y los conocimientos que atesoran las personas mayores.

Para el presidente del Parlamento de Galicia, dramas como la violencia de género evidencian un fracaso que «debe ser combatido sin tregua, quizás con estrategias novedosas, jamás desde la indiferencia, el conformismo o, lo que sería peor, el negacionismo que hiere a las víctimas y define a los que lo abanderan».

Frente a a los brotes o tentaciones xenófobas, Santalices Vieira invitó a hacer memoria y «recordar nuestras dificultades del pasado» y abogó por la solidaridad «tanto entre personas como entre territorios». Advirtió del «riesgo de demonizar a nuestros semejantes, ya sea por razones de índole económica, origen, religión o ideología».

GALERÍA DE FOTOS: Haz clic sobre las imágenes para ampliarlas

Cambio climático

El delegado regio llamó la atención sobre los riesgos derivados del cambio climático y apuntó que cada quien, en la medida de sus posibilidades, es corresponsable del nuevo rumbo que debe adoptarse para preservar el medio natural.

La articulación de una «transición energética justa que preserve la actividad económica y el empleo supone –afirmó Santalices- un desafío para todos, y muy particularmente para esta Galicia nuestra, que contiene el aliento ante la amenaza de una descarbonización abrupta que amenaza muchos puestos de trabajo».

Vigencia del bilingüismo

Con un autogobierno «plenamente consolidado que multiplicou as posibilidades de crecemento, proxección social, cultural e económica de Galicia, seguimos reivindicando as peculiariedades da nosa cultura, que ten como principal expoñente a lingua galega». Con todo, el oferente reivindicó la «plena vixencia dos nosos dous idiomas oficiais –gallego y castellano- que nos confiren o privilexio de poder comunicarnos con medio mundo».

Insistió también el presidente del Parlamento en la «plena inserción de Galicia en la España constitucional» y puso de manifiesto «nuestra pertenencia, como socios de pleno derecho de la Unión Europea, sabedores de que, en un mundo globalizado, el individualismo nos abocaría irremediablemente la un estrepitoso fracaso».

El delegado regio respaldó el retorno de los gallegos y gallegas, bien de primera generación o de sus descendientes, por tratarse de una «prioridade que temos a obriga de apoiar coo expresión máxima de fraternidade».

Santalices Vieira reivindicó los valores de la cultura de occidente, «a veces adormilados, pero siempre ejemplo de respeto y de pluralidad, valores que queremos para nosotros, para nuestros hijos y para el mundo entero».

Publicidad