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El Centro Dramático Galego (CDG) finaliza este fin de semana la primera estadía del espectáculo Divinas Palabras Revolution en su sede del Salón Teatro, en Santiago de Compostela, donde regresará en julio para ofrecer cuatro últimas funciones. Antes, esta adaptación que dirige Xron a partir de la conocida obra de Valle-Inclán desarrollará una gira de dos meses durante la que visitará otros ocho escenarios gallegos mas el Teatro Español de Madrid.

Hoy, a las 20,30 horas, y mañana, a las 18,00 horas, tendrán lugar las dos últimas funciones de este primer turno en Compostela, que incluye 16 representaciones. A ellas se sumarán otros cuatro pases en el Salón Teatro del 5 a 8 de julio, que la compañía pública acaba de programar para dar respuesta a la buena acogida de público que está teniendo el espectáculo desde su estreno el pasado día 12.

Además, la próxima semana Divinas Palabras Revolution iniciará una gira, durante la que ofrecerá otras 21 representaciones. En Galicia podrá verse el 4 de mayo en Carballo, 11 y 12 de mayo en Ourense, 1 de junio en el Barco de Valdeorras, 8 y 9 de junio en A Coruña, 14 de junio en Pontevedra, 16 de junio en Rianxo, 21 y 22 de junio en Vigo y 29 de junio en Cangas.

Vuelta al escenario del estreno original

En Madrid, el montaje se representará del 17 a 27 de mayo. Será en gallego, con sobretítulos en castellano, 85 años después del estreno de la obra original, que tuvo lugar en 1933 en ese mismo espacio bajo la dirección de Cipriano Rivas Cherif, con escenografía diseñada por Castelao y con Margarita Xirgu como Mari-Gaila.

En esta nueva aproximación a la obra de Valle-Inclán, este papel está interpretado por Patricia de Lorenzo, como parte del elenco del que también forman parte Manuel Cortés (Pedro Gailo), Antón Coucheiro (Sétimo Miau), Borja Fernández (Migueliño), Mónica García (Marica do Reino), Tone Martínez (Candás), Victoria Pérez (Tatoola), Ánxela Ríos (Simoniña) y Tomé Viéitez (Laureano).

En la versión que firman Manuel Cortés y Xron, con dramaturgia de este último, los dichos personajes son los concursantes de un programa de telerrealidad, durante lo que tienen que convivir en una casa-plató vigilados por las cámaras 24 horas. De este modo, la tragicomedia ‘de aldea’, como subtituló Valle la obra original, se convierte aquí en’‘tragicomedia de aldea global’.

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