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Un total de 55 trajes, antiguos y reproducciones fidedignas, desfilarán el sábado día 21 -a las ocho y media de la tarde- en el Teatro Colón de A Coruña, en la muestra ‘Sete varas, un refaixo’ organizada por la Asociación Etnográfica Sete Espadelas que forma parte del programa cultural de la Diputación de A Coruña.

La muestra ‘Sete varas, un refaixo’ trata de recuperar auténticas joyas del atuendo gallego, olvidadas de nuestro patrimonio y de mostrar que precisamos poner en valor al traje tradicional. Este sábado en el Teatro Colón de A Coruña, tendrá lugar el espectáculo, con una pasarela de más de 55 trajes, todos ellos antiguos o reproducciones fidedignas, fruto del estudio e investigación de la asociación.

Se podrá disfrutar de una colección de esta magnitud y en un marco incomparable, donde se mostrarán trajes ‘de garda’ o ceremonia de Betanzos, Malpica, Leiro o Santiago. También trajes domingueros de Carballedo, Abadín o Vilasantar, y trajes de diario o faena de Pontedeume, a Limia o A Pastoriza.

Para la vicepresidenta de la Diputación de A Coruña y responsable del área de Cultura, Goretti Sanmartín, la muestra supone «una oportunidad única para acercarnos a un patrimonio de inmensa riqueza como es el atuendo tradicional gallego de la mano de una asociación como ‘Sete varas, un refaixo’ que desarrollan un papel valiosísimo para recuperar, conservar y difundir la rica variedad de trajes que vienen de nuestra tradición». La vicepresidenta invita además a participar en el espectáculo que tendrá lugar en el Teatro Colón y que supondrá, «una muestra única de trajes de gran valor que recuperan la historia de un ámbito poco conocido de nuestra cultura», señala.

El público asistente al espectáculo –con entrada gratuita previa retirada en la billeteira o en la web del Teatro Colón- podrá admirar aquí trajes de guardia o ceremonia, domingueros o de ir a la villa, de luto y también de diario o de faena, fruto de horas de estudio e investigación, realizados según los patrones originales con los tejidos auténticos, cuidando cada detalle, cada complemento y aderezo.

La Asociación Etnográfica Sete Espadelas surge en Pontevedra como respuesta a la inquietud de un grupo de personas por el el estudio, el análisis, la recuperación y reproducción de prendas olvidadas o distorsionadas, de nuestro traje tradicional

Entre los objetivos de Sete Espadelas está recuperar, en primer lugar, los patrones antiguos y la manera de la confección de aquella, basándonos siempre en piezas maestras antiguas, documentos gráficos o informaciones recogidas directamente de la voz de nuestras viejas, que guardan como tesoro piezas de los trajes de las bodas de su abuela o, a veces, bisabuela

En segundo lugar, intentar recuperar todo el proceso artesanal del lino, desde su ‘sementeira’ hasta el trabajo del telar. Así como reproducir otros diferentes tipos de tejidos antiguos que incluían lino y también lana: el lienzo, el picote el candil, la jerga…

No podemos olvidar que el lino gallego fue lo mas preciado, (incluso por la realeza) debido su delicadeza y finura, en toda la Península antes de la industrialización

La riqueza del traje tradicional gallego

El traje tradicional gallego tuvo su momento de esplendor en el siglo XVIII y primera mitad del XIX, llegando su uso hasta los primeros años del siglo XX, mas ya mezclado con las nuevas modas extranjeras, que acabarían imperando sobre lo autóctono.

Tenemos la suerte de tener una indumentaria tradicional riquísima en cuanto al número de piezas, a las diferentes maneras de usarlas y las nombrar según las comarcas, y a los diferentes tejidos usados en su confección. De la misma manera incorporamos a nuestra atuendo prendas muy arcaicas como cofias o toquillas, vasquiñas y monteras, junto con prendas ya mucho más recientes como los paños de seda de Manila o los paños de percal.

Me los podría establecer básicamente tres categorías dentro del traje, mucho más definidas en los trajes femeninos que nos de hombre, si bien en la indumentaria tradicional no hay blanco o negro, sino una amplia gama de grises, dependiendo del poder económico de cada familia y de cada momento. Así que podríamos hablar de trajes ‘de garda’ o ceremonia, domingueros o de ir a la villa y trajes de diario o faena.

Los trajes ‘de garda’ eran los usados en los acontecimientos más importantes de la vida, que en la mayoría de las veces era únicamente en el casamiento, de ahí su nombre ‘de garda’ porque luego iban a las arcas, donde se guardaba y pasaban de madres a hijas.

Los domingueros eran los trajes empleados para ir a misa los domingos, a las fiestas, al día del patrón. Era el mejor traje que podían tener, sin contar el de su boda. En función de los posibles de cada casa podían ser más o menos ricos o adornados.

Los de diario o faena eran los usados a diario, en las labores cotidianas del campo, de la casa o con el ganado. Estaban hechos de los tejidos más ruines y también de las prendas que se iban estropeando de los trajes anteriores.

La Asociación Sete Espadelas defiende que sin sin ser «puristas o intransigentes, somos nosotros, los gallegos y gallegas los primeros que tenemos el deber de aprender a distinguir el verdadero traje tradicional de la burda copia recreada o inventada ‘con fieltros y lentejuelas’ en la segunda mitad del siglo XX, y tenemos que ser quien de dejar una tradición no depreciada, desvalorizada, ni mermada».

Por eso, consideran que «solamente así, el hecho de conocer el traje, infundirá en todos y cada uno de nosotros, la sensación de autenticidad, de identidad, esa sensación de orgullo que te hace crecer ‘al menos un palmo’, esa sensación que te hace levantar la cabeza cuando vas vestido por fuera de un sentimiento que llevas por dentro»

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