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La alcaldesa de Lousame, Teresa Villaverde, celebró ayer el anuncio de la declaración de impacto ambiental negativa sobre el proyecto de instalación de una planta de gestión de residuos y escombrera en el municipio, presentado por Gestora de Residuos del Noroeste.

Villaverde asegura que el anuncio de la Dirección Xeral de Calidad Ambiental e Cambio Climático, dependiente de la Consellería de Medio Ambiente de la Xunta de Galicia, «nos da la razón al ayuntamiento de Lousame cuando presentamos un informe técnico fundamentado en datos y que demuestra que el proyecto tenía graves carencias y era irrespetuoso con nuestro Ayuntamiento, con nuestro territorio y con nuestra paisaje».

Villaverde celebra que la Consellería de Medio Ambiente «se haya apoyado en el informe elaborado por el ayuntamiento de Lousame para emitir esta declaración de impacto ambiental negativa» a un proyecto que califica como «irrespetuoso con nuestro territorio».

Asimismo, anuncia que el Ayuntamiento estará vigilante durante los próximos 15 días por si la empresa presenta algún tipo de alegato y reitera que «lo importante es que se hicieron las cosas bien, y nos satisface saber que desde la Xunta contrastaron los informes que le enviamos desde el Ayuntamiento». En este sentido, recuerda que «nosotros queremos empresas que se instalen en Lousame, pero siempre que sean respetuosos con nuestro territorio».

Detalles del informe

El ayuntamiento de Lousame había presentado en octubre de 2016 un informe técnico en el que recogía los múltiples defectos que contenía este proyecto y que finalmente finalizaron por echarlo atrás. Entre los puntos más destacables figuran los siguientes:

Uno. No contempla manantiales de agua que sí existen en el terreno y sólo tiene en cuenta el terreno en el que se emplazaría la planta, pero no el terreno que lo circunda. «Hay una captación de aguas vecinal que dicen que no existe y que sí que está allí», apunta la alcaldesa, quien recuerda que ese riachuelo «es un afluente que va al río Vilacoba, y va a la captación en la Albariza y desemboca en un Lugar de Interés Comunitario, por lo que es grave que no lo tengan en cuenta».

Dos. No existen medidas correctoras en el caso de fallo en la impermeabilidad de un espacio de 50.000 m2. El proyecto sólo contempla pozos de control para detectar se hay contaminación pero no incluye cómo corregirlo.

Tres. No busca el menor impacto en el paisaje, ya que va a los máximos que permite la tecnología.

Cuatro. Además de no reflejar captaciones de aguas sobre el terreno, el proyecto habla de una red municipal que no existe.

Por último. La fosa de saneamiento de las instalaciones está mal dimensionada, ya que está proyectada para 4 personas, cuando en la planta habrá 13 trabajadores fijos y turnos de otros 11 trabajadores.

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