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Tras más de nueve meses de obras, la Consellería de Medio Ambiente e Ordenación do Territorio encara la recta final de la construcción de la nueva estación depuradora de aguas residuales (EDAR) de A Laracha, un proyecto donde la Xunta de Galicia está invirtiendo cerca de 1,5 millones de euros.

El delegado territorial de la Xunta de Galicia en A Coruña, Ovidio Rodeiro y el alcalde de A Laracha, José Manuel López Varela, visitaron hoy esta actuación que permitirá doblar las capacidades actuales de la planta de tratamiento de aguas, ya que pasará de poder tratar un caudal punta de 125 m3/hora a 247 m3 y que permitirá, una vez finalicen los trabajo, dar servicio la una población de más de 7.500 habitantes.

Ovidio Rodeiro manifestó que «el abastecimiento y el saneamiento de las aguas incide directamente en la mejora de la calidad de vida de los vecinos y vecinas, tanto desde la perspectiva de la oferta de servicios básicos como en el cuidado medioambiental del territorio, por eso para un ayuntamiento es de vital importancia poder ofrecer a la población un sistema de gestión integral del ciclo del agua, como va a poder hacer A Laracha una vez finalicen estas obras».

El proyecto contempla la remodelación del pretratamiento con una nueva línea, donde se añadirá un nuevo reactor anaeróbico y se mejorará el funcionamiento de los reactores biológicos. Además, se ejecutará un nuevo decantador secundario que dejará espacio por si en un futuro puede ser preciso construir un tercer tanque. Las obras también renovarán la línea de lodos.

Todas estas actuaciones, junto con la incorporación de un tratamiento de desinfección mediante ultravioleta, permitirá que las aguas depuradas cumplan con unos requisitos de calidad más estrictos que los actuales. La intervención se completará con un nuevo sistema de control y telegestión, así como un sistema de alarma para el seguimiento de todas las variables del proceso.

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