Luz verde a la segunda fase de las obras de ampliación de la carretera Negreira-Pontenafonso

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La Diputación de A Coruña invertirá 1.440.826,74 euros en la ampliación y mejora de un segundo tramo de la carretera provincial DP-5602 Negreira-Pontenafonso. Las obras, que vienen de ser aprobadas en la comisión de Vías y Obras celebrada el jueves y serán refrendadas definitivamente por el pleno provincial el viernes, 28 de noviembre, cuentan con un presupuesto de 1.266.128,78 euros, al que hay que sumar los 174.697,96 euros de las expropiaciones necesarias para llevar a cabo los trabajos.

El presidente de la Diputación, Valentín González Formoso, destacó que se trata de una de las inversiones más importantes programadas este año por el área de Vías y Obras de la institución provincial, con lo que se cumple el compromiso del Gobierno provincial de dar continuidad al ensanche y mejora del trazado realizado en su día en los primeros seis kilómetros de la carretera y que supusieron una notable mejora de la seguridad.

En esta segunda fase, las obras contemplan la ampliación de la plataforma de la carretera en un tramo de 2,5 kilómetros que va desde el PK 6+105 al 8+630, cerca del puente Barbazán, dotando al vial de una calzada de 7 metros de ancho y arcéns de 0,5 metros en aquellos puntos en los que la línea de planeamiento lo permita. Se llevarán a cabo también trabajos de corrección de trazado en las curvas más peligrosas, acondicionamiento de drenaje longitudinal y transversal de la vía y señalización.

Mejora de la seguridad peatonal en la DP 7901 en Santiso

La Comisión de Vías y Obras aprobó también una inversión de 239.216,66 euros para las obras de mejora de la seguridad de la DP-7901 en Santiso. Las obras se ejecutarán en el tramo que discurre desde lo inicio del vial hasta el punto kilométrico 1+600, entre los núcleos de Chorén y A Cruz, donde hay varias casas aisladas y la presencia de contenedores de basura reduce la visibilidad de los conductores y provoca que los peatones tengan que invadir la calzada para salvar el obstáculo.

Para evitarlo, se ejecutará una senda transitable de hormigón con un ancho que oscilará entre 1 y 1,5 metros y se habilitará una superficie para los contenedores de basura empleando el mismo pavimento de la senda y aprovechando el espacio existente entre esta y el cierre de una parcela.

Las obras contemplan la reposición de la traída de agua y canalización enterrado del alumbrado público. No afectarán al cruceiro existente en la zona, ya que se desarrollarán en la margen contraria de la calzada.

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